mancha-lejia

La lejía es un producto químico con grandes propiedades desinfectantes pero que, al entrar en contacto con tejidos y telas de color, deteriora los pigmentos, provocando una decoloración que altera el color original de las prendas.
Si tu ropa ha sido ‘víctima’ de este producto químico, presta atención a este artículo en el que te explicamos cómo quitar manchas de lejía y qué puedes hacer si, al manipular la lejía, has salpicado accidentalmente alguna prenda.

Cuando adviertas que tu ropa se ha manchado de lejía, lo primero que debes hacer es actuar lo antes posible. La rapidez en estos casos es esencial. Lo primero que debes hacer es rociar con alcohol toda la zona afectada. Esto es muy útil, ya que la lejía tarda en actuar. Si reaccionas a tiempo, a lo mejor evitas el desastre. Pero si la lejía ya ha actuado y ha decolorado el tejido, la única solución posible es teñir la prenda.

Antes de teñirla, deberás decolorarla toda con lejía para eliminar las manchas y que el color quede uniforme. Para ello, en un recipiente de plástico, disuelve 1 litro de lejía en 4 litros de agua, sumerge la prenda y déjala una hora en reposo, hasta que desaparezcan las manchas. Después aclárala con abundante agua. Verás que la prenda no queda completamente blanca, pero conseguirás que tenga un tono uniforme y estará lista para teñir.

A continuación, llega el momento de teñir la prenda. Para ello, te recomendamos usar Tintes Iberia, que dispone de una amplia gama de colores, sólidos y duraderos. Solo tienes que buscar el tono que más te guste y darle una nueva vida a tu prenda de ropa. Al contrario de lo que se pueda pensar, teñir la ropa es muy fácil, más de lo que te imaginas.

En la lavadora se recomienda solo teñir piezas medianas y grandes como camisetas, pantalones o toallas. No llenes la lavadora más de la mitad de su capacidad para obtener un resultado uniforme.

  • Moja la prenda e introdúcela del derecho y sin doblar, añade el fijador del envase y 500 gr de sal en el interior del tambor.
  • Disuelve el colorante con agua caliente en un recipiente de plástico y colócalo en el interior del tambor sobre la prenda.
  • Inicia un programa largo y sin prelavado a 40ºC.
  • Una vez finalizado el programa, lava la ropa con detergente a 40ºC.
  • Por último, seca la prenda a la sombra.

Si prefieres teñir la ropa a mano, procura que se trate de piezas pequeñas ya que la ropa debe quedar holgada y bien sumergida.

  • Llena un recipiente con agua caliente y sumerge completamente la prenda.
  • Después echa el fijador del envase en el agua y remueve hasta que quede bien disuelto.
  • Añade a continuación cinco cucharadas soperas de sal por cada litro de agua y remueve nuevamente.
  • Vierte el tinte en un vaso con agua caliente y remueve hasta disolver por completo el colorante. No olvides usar guantes de goma para manipular el tinte.
  • Después, vacía la mezcla en un recipiente con agua caliente y remueve hasta que quede bien disuelta.
  • Introduce la prenda mojada y déjala sumergida unos 40 minutos.
  • Aclara con abundante agua y lava la prenda con detergente y agua caliente.
  • Por último, sécala a la sombra.
Comparte esta entrada...